Mostrando entradas con la etiqueta gastronomía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gastronomía. Mostrar todas las entradas

12 de agosto de 2010

Gastronomía Leonesa

La gastronomía leonesa es una cocina rica en cuanto a productos y en cuanto a tradición. Podemos disfrutar de ella tanto en la capital, como en otros muchos pueblos de la zona, en los que encontramos una gran diversidad de manjares. La cocina leonesa está muy relacionada con la carne, el cordero, la ternera y el cerdo, productos de gran calidad que podemos degustar en variadas preparaciones. Destacan:

  • El lechazo asado
  • Los embutidos de cerdo y la cecina (carne de vaca curada, o en una variante más difícil de encontrar, por lo exquisito: de chivo)
  • Los platos de caza (guisados o embutidos)
  • Botillo del Bierzo
  • Cocido Maragato
  • Las Truchas (no olvidemos los miles de kilómetros de ríos trucheros que recorren la provincia)
  • Las Ancas de Rana
  • La morcilla leonesa

También son abundantes los platos preparados con productos de la huerta leonesa (habas blancas, judías verdes, tomates, ajos puerros, pimientos...) y sus quesos de gran calidad (especialmente el de Valdeón).

Gastronomía típica de la Semana Santa

Buscando información sobre gastronomía típica de la zona castellano-leonesa, he encontrado un artículo de Aitor Ordax, periodista de El País. En su escrito nos hace un breve resumen de los platos más típicos de la Semana Santa en diversos lugares de Castilla y León.

Os dejo el artículo.

SABOR DE TRADICIÓN

A pesar de ser una época de religiosidad y recogimiento, la Semana Santa también es un momento de reunión familiar. Días en torno a una mesa donde la gastronomía castellana tiene un peso notable, se respete o no la abstinencia de carne que propone la Cuaresma católica. Una gastronomía marcada por los dulces, pero que deja lugar para otras opciones que nada tienen que ver con el ayuno carnal del Viernes Santo.

Por Aitor Ordax

Torrijas

Las torrijas son los postres más tradicionales de la Cuaresma, protagonistas por su sabor, su elaboración sencilla y su bajo coste, ideal para los días de austeridad.

Este plato consiste en una rebanada de pan, de varios días, mojada en vino blanco o dulce y rebozada en huevo. Después se fríe y se empapa en un almíbar a base de agua y miel y puede aderezarse con canela y clavo.

Pueden degustarse en cualquier lugar de la geografía de Castilla y León.