6 de abril de 2010

Caza del gamusino

El DRAE lo define como un animal imaginario para bromear a los cazadores novatos. La palabra tiene relación con la expresión extremeña gangüezno, la forma andaluza gambusino, la versión portuguesa gambozino y el término catalán gambutzí (enano tan diminuto que apenas es visible; este término fue recogido por el folclorista catalán Joan Amades en su Costumari Català en el 1950). Gambutzí, a su vez, se relaciona con gambosí o gabuzo, «engaño» en provenzal.


En la provincia de León, se utiliza, entre estudiantes, como broma a los novatos, a quienes se les hace creer que es una pieza de caza. Para ello, los experimentados hacen ver que corren y los cogen a la vez que el novato debe cargar con el saco en el que los encierran. Mientras el novato carga con el saco sin ver nada, los bromistas van llenando el saco con piedras. También sirve como juego para los más pequeños durante la noche. Se les invita a ir a cazar gamusinos y no paran de preguntar cómo son. Los responsables del juego hacen volar la imaginación a los más pequeños hasta el punto de hacérselos ver entre los árboles, mediante sombras con una linterna. Lo más probable es que una piedra o tronco sirva para ello. Los niños están convencidos de que lo que han visto es esta especie imaginaria.

Esta Semana Santa, no recuerdo cómo, salió el tema de la caza de gamusinos. Mi padre contaba como hace muchos, muchos años, cuando él no era más que un niño, la caza de gamusinos era muy distinta. Se hacía por la noche, a poder ser, noches en las que la luna no diera mucha luz. En primer lugar, los que realizaban la broma dejaban una boñiga de vaca u oveja en algún lugar oscuro y posteriormente explicaban al iluso con pelos y señales dónde lo habían visto. El inocente debía acudir al lugar y cazarlo. Era entonces, sin duda, una broma mucho más desagradable que ahora.

3 comentarios:

Pekale dijo...

Me ha encantado encontrar tu blog, es muy ameno y tiene un formato muy bonito. Te encontré de casualidad mi idea era hacer yo uno y buscando datos me tropecé con el tuyo, el cual me ha hecho desistir de hacerlo porque no lo voy a mejorar. Yo no soy del pueblo pero si mi marido, y tras muchos años de pasar allí los veranos, navidades y otros festejos me siento una más del pueblo donde se me ha acogido con mucho cariño. La primera vez que fui a Villaestrigo a conocer a mi futura familia yo tenía la idea de un pueblo de montañas y praderas verdes y al llegar no encontré ni praderas ni montañas (de esto hace ya más de treinta y cinco años), ahora el pueblo ha cambiado mucho y aunque sigue sin haber montañas tenemos una laguna preciosa, y por la noche disfrutamos de un cielo estrellado que ya en las ciudades no podemos ver.
Si quieres te puedo mandar fotos muy bonitas del pueblo.
Un saludo

Sylvia Cristiano dijo...

Estaría encantada de recibir tus fotos y poderlas incluir en este blog. Es un placer saber que me leéis. No dudes en comentar todo lo que te apetezca y siendo tu marido de allí seguro que conoce muchísimas historias que, por mi edad, yo no he llegado a conocer. Un placer :)

PD: Mi dirección de correo, si deseas enviarme algo, es sylviabitxo@gmail.com

Advent dijo...

Es lo que mas me gusta de Villaestrigo (yo tampoco soy de alli), los cielos despejados llenos de estrellas (cosa que, como dices, en la ciudad es casi imposible ver) y la linea de distancia en el horizonte, infinita, sin edificios que molesten.

Saludos!

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